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Accesorios

Si bien es posible conservar peces vivos un cierto tiempo en un poco de agua sin ninguna ayuda tecnológica, las condiciones de vida serán muy malas, por ello todo acuario se debe equipar correctamente.

Filtración :

Sistema de filtración en un acuario típico:
(1) Entrada.
(2) Filtración mecánica
(3) Filtración de carbono activo.
(4) Medio de filtración biológica.
(5) Salida a la reserva.

Es vital que el agua del acuario circule, se le quiten las impurezas y esté biológicamente depurada. Para hacer esto, se utiliza una bomba de agua, que abastezca correctamente a las masas de filtración, asegurando la filtración mecánica, y la desintoxicación biológica, por la acción de bacterias o de materiales absorbentes.
La mezcla del agua implica también una función oxigedante y permite recrear ciertos medios de vida agitados.

Iluminación:
Con el fin de bien ver los peces, de darles un biorritmo diario y de asegurar la fotosíntesis de las plantas, un acuario se debe iluminar correctamente.
El método aparentemente más simple es el de utilizar la luz del día, pero esto tiene numerosos inconvenientes: hace moverse a las algas filamentosas por la falta de control de la intensidad luminosa, los peces tienen colores más apagados, etc.
Por estas razones, se debe iluminar el acuario por medio de lámparas, habitualmente reguladas por un minutero ajustado de una decena de horas a una docena de horas por día. El mejor método es utilizar lámparas fluorescentes hortícolas u otras lámparas especiales adaptadas a las necesidades de las plantas tanto en calidad como en cantidad.

Climatización:
Para mantener una temperatura tropical, lo que le conviene a los peces exóticos, se tienen que utilizar sistemas de climatización, compuestos de una resistencia y de un termostato. En el caso de peces de agua fría, el procedimiento es inverso, es preciso utilizar un sistema de refrigeración.

Suelo:
El suelo del acuario se suele recubrir de grava fina. Algunos centímetros son suficientes para permitir la fijación de las plantas. En el caso del agua dulce, se deben evitar las sustancias calizas, mientras que el acuario de agua de mar se dotará de arena coralina, que permite estabilizar la calidad del agua. Conviene prescindir de las arenas artificiales, así como las piedras pintadas. No es conveniente utilizar arena porque dificulta las tareas de mantenimiento, se comprime con el tiempo evitando que las raíces de las plantas se desarrollen y tiende a mantenerse en suspensión dando al agua un aspecto turbio.


Agua :
El agua puede ser la del grifo, a condición de que se modifique según las necesidades de los organismos que lo habitan.

  • Los peces de agua muy dulce (cuenca del Amazonas, por ejemplo) necesitan, generalmente, agua blanda (con un contenido muy escaso de sólidos disueltos) y ácida. El agua se puede ablandar mediante un filtro de ósmosis inversa, mientras que para acidificarla se emplean diversos productos químicos o se coloca una pequeña cantidad de turba en el sistema de filtración del acuario.
  • Los peces de aguas duras (lago Malawi, por ejemplo) requieren un aporte de sales especiales. La adición de piedras calizas puede ser una solución.
  • Los peces de agua de mar necesitan un suplemento de sal, preferentemente añadido a un agua correctamente depurada, por ejemplo por ósmosis.
En el caso de un agua del grifo clorada o que contenga metales pesados, existen en el mercado productos neutralizantes que pueden mejorar su calidad. Es igualmente posible evacuar el cloro dejando reposar el agua en un recipiente abierto algunos días antes de su utilización.



Decoración :
Todas las clases de decoraciones son posibles.
Déle preferencia a los materiales naturales o apariencia natural: corcho, raíces de turbera, etc. En relación a las raíces de turbera, puede ser conveniente hervirlas antes de ponerlas en el agua para liberarlas de posibles taninos que pudieran enturbiar el agua.
Ciertas especies aprecian el poder esconderse (Botia Payaso, por ejemplo) o utilizan su medio para poner y proteger sus huevos. Es conveniente entonces realizar escondrijos con piedras (se puede utilizar también medio coco o un bote de flores..., de antemano bien limpiados).
El cristal de la parte trasera del acuario puede ser enmascarado por una decoración de poliéster resinado-enarenado, o por un póster que represente una foto de acuario, con el fin de aumentar el efecto de profundidad.

Plantas :
Las numerosas especies de plantas se suelen comercializar en las tiendas especializadas. Desconfíe de las plantas capaces de mantenerse derechas fuera del agua: a menudo se trata de plantas no acuáticas que se han "sumergido" por su valor estético (a menudo plantas con rayas blancas o rojas).
Antes de introducir las plantas al acuario se deben sumergir unos minutos en una solución desinfectante, como por ejemplo permanganato de potasio para eliminar los huéspedes perjudiciales que puedan portar como caracoles e hidras.
No ponga nunca plantas artificiales en su pecera; las que están hechas de plástico se recubren muy rápidamente de algas si omite esta parte del mantenimiento. Se vuelven entonces una cepa resistente de algas. ¡La única escapatoria es tirar la planta artificial!
No plante los acuarios de agua dulce en exceso para permitir el reciclaje de los desperdicios nitrogenados. Para agua de mar, se pueden encontrar varias especies de algas en el mercado (Caulerpa, por ejemplo).

Animales :
En un acuario de agua dulce, se mantienen esencialmente peces. Se pueden introducir igualmente algunos invertebrados: gasterópodos, moluscos, etc.
En agua de mar, pueden instalarse numerosos invertebrados: erizos de mar, anémonas, espirógrafos, corales, esponjas, además de los peces. Sin embargo, es necesario evitar la superpoblación del acuario.